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La economía de la India está en un claro proceso de crecimiento en los últimos 10 años, el turismo y la construcción tienen buena parte de culpa de ello. Tradicionalmente, la India ha sido un país basado en la agricultura, uno de los principales motores de la economía hindú. El cultivo de arroz ha sido históricamente una de las principales fuentes de alimentación de este país, así como el del bambú. La ganadería también, sobretodo la ganadería bovina, ya que la vaca en la India es un animal sagrado que no se puede comer por sus creencias, y el cerdo tampoco porque lo prohíbe el corán. Es por ello, que un país donde el hinduismo y el Islam son sus dos principales religiones, ni la vaca ni el cerdo sean productos fáciles de encontrar.
Por otro lado, los recursos que aporta la minería también son importantes en este país, la extracción de carbón, de hierro, son también una fuente de ingresos y de trabajo para las industrias de la zona.
A todo ello hay que sumarle el incipiente turismo que está potenciando la economía de India en los últimos tiempos, un turismo de sol y playa, de monumentos, de naturaleza, de interés por ciudades como Bombay y su factoría cinematográfica, por las playas de la costa este, por monumentos como el Taj Mahal y por cientos de pequeños detalles que hacen que la India sea a día de hoy un destino interesante para todos. |